La Organización Mundial de la Salud ha reconocido y recomendado la terapia EMDR para el tratamiento de adultos y niños con Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT).
En 2011, la Agencia de Servicios de Salud Mental y Abuso de Sustancias del gobierno de los EE.UU. otorgó al EMDR la aprobación como un abordaje terapéutico con evidencia para tratar los síntomas de TEPT, ansiedad, depresión y el funcionamiento global de la salud mental.
En 2004, en su "Guía Práctica para el Tratamiento de los Pacientes con Trastorno por Estrés Agudo y TEPT", reconoce y recomienda el EMDR como un tratamiento eficaz para el trauma.
En 2012, en su "Guía de Práctica Clínica para el Manejo de Estrés Post-Traumático", clasifica el EMDR en la categoría "A" de las psicoterapias más eficaces para el tratamiento del TEPT.
En 2009, la División 56 de la APA otorgó a la Dra. Francine Shapiro (creadora del EMDR) el "Premio por Contribuciones Excepcionales a la Práctica en la Psicología del Trauma".